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Estás en Rey-Sol, cruzás la puerta, dejás tu mochila y pensás que todo va a ser distinto por algunos días. Miras el bosque de arrayanes, pasás descalzo el arroyo y ahí está, el río Azul. Encontrás la playita de arena que el sol calentó,te sentás, buscás el encendedor y pensas: quién me obliga a volver?
Después jugás al Ping Pong con unos extraños, te pegás una ducha caliente
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